Cómo puedes insonorizar tus estancias para decir adiós al ruido

¿Sabes a qué hora vuelve la inquilina de arriba por el ruido de sus tacones? ¿Ves la televisión con tu vecino porque parece que está en tu salón? O ¿te despierta a las seis de la mañana el sonido de una ducha? Si es así, está claro que tu casa tiene un aislamiento acústico inadecuado en paredes y pavimento. Y está demostrado que cuando el ruido es excesivo o no deseado afecta a la salud, la mente y las actividades diarias.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), España es el segundo país más ruidoso del mundo, Japón es el primero, y casi el 50% de los españoles consideran que viven en un lugar bastante ensordecedor. Es más, un 14,1% se queja de los ruidos que sufre en el interior de su vivienda, según el Instituto Nacional de Estadística. Por eso, no es de extrañar que en habitissimo (plataforma de reforma y reparación) las solicitudes para insonorizar la casa hayan subido un 18,4%, con Madrid encabezando el ranking. Si quieres disfrutar de paz y tranquilidad en tu hogar, estas ideas prácticas te ayudarán a crear un grado adecuado de insonorización, mejorando, al mismo tiempo, tu calidad de vida. Como la placa de yeso laminado Habito de Placo que con una pequeña obra, que casi no genera residuos, mejora el aislamiento acústico y térmico de tu hogar, proporcionando más confort y sensación de calidez.

‘Blindaje’ a la medida

Lo primero que debes hacer es localizar el origen del ruido para determinar el tipo de insonorización más adecuada. Una vez identificada la procedencia, el siguiente paso será insonorizar las paredes exteriores en el caso de que provenga de fuera y todas las de la vivienda, si procede de propio edificio. “Si queremos insonorizar de forma total la vivienda, lo más adecuado será hacerlo no solo con las paredes exteriores e interiores, sino también con techos y suelos, así como con las puertas; pues solo de esta forma conseguiremos que el aislamiento sea completo”, explican los expertos de habitissimo.

Ten en cuenta que, si la idea es reducir el ruido que entra o sale de una habitación, se debe prestar atención a la estructura, pero si el propósito es hacer el ambiente más agradable, con menos reverberación, lo que buscamos es absorber el sonido con paneles acústicos, moquetas, aunque sin pasarte en el silencio, para que la habitación no parezca sin vida. La clave está en el equilibrio, como en esta propuesta de SofaCompany. 

Salón con pared de ladrillo, sofá blanco de obra y mesa de centro con velas
Pavimentos ¡chiss!
Si te despiertan las patas de tu perro por la noche o sabes a qué hora llegan tus hijos, aunque se descalcen, quizás deberías plantearte cambiar el pavimento por otro menos ruidoso. La colección Pure de BerryAlloc es hasta un 50% más silencioso que otros suelos, gracias a su capa superior blanda que absorbe el sonido de las pisadas (y las patas), proporcionando, además, una sensación mullida y placentera. Fácil de instalar, mediante sistema clic, estas lamas o baldosas vinílicas no contienen ftalatos (sustancias químicas), por lo que cuidan de ti y del medio ambiente. Si quieres que sea aún más ¡chiss! puedes colocarle la capa intermedia Dreamtec, que reduce el ruido 20 dB.
Salón con aire campestre con aparador de madera en verde con jarrón con flores
Pisadas silenciosas
Si quieres que tu suelo no ‘suene’, una buena opción, que implica obra, es colocar una lámina de polietileno o de caucho que amortigüen los impactos y de esta forma el ruido. Este tipo de bases aislantes, aptas para suelos de madera y disponibles en distintos grosores (de 1 a 5 mm), actúan también térmicamente e, incluso, frente a cierta humedad. Los pavimentos de Quick-Step pueden incorporar una capa de subsuelo que aumenta la comodidad y reduce el ruido y en el caso de la madera, los crujidos.

Moquetas y alfombras

Aunque las moquetas tienen muchos detractores, lo cierto es que son un buen aislante acústico y térmico, sin olvidar que son tremendamente confortables, ya que amortiguan el peso del cuerpo, son tendencia de decoración pese a quien le pese, no solo no son más ‘sucias’ sino que reducen las partículas de polvo en el aire y crean la sensación de vivir en un hotel. La Serene de Tarkett es perfecta. Con diseño en losetas y 100% reciclable, es fácil de instalar y puede incluir una base acústica.

Si buscas una solución para tus suelos más sencilla, bastará con cubrir las áreas críticas (pasillos, dormitorio, estar o comedor) con una gran alfombra que cause el mismo efecto que una moqueta, pero de manera más sutil y sin obras. Eso sí, tampoco es recomendable exagerar y poner una en cada rincón de casa. Por cierto, colocar fieltros en las patas de ciertos muebles, como las sillas de comedor, tampoco es mala idea.

Paredes: paneles acústicos

Una solución tan efectiva como decorativa son los paneles acústicos, que mantienen al ruido a raya y visten la estancia según el estilo que quieras darla, ya que se pueden cortar, biselar, troquelar o imprimir y están disponibles en infinidad de colores. En el espacio de Aistec diseñado por de AS Interiorista para Casa Decor 2021 encontramos ECOpanel. Un revestimiento compuesto por botellas de plástico PET, 75% recicladas, que posee un excelente rendimiento acústico y un acabado tipo textil, ignífugo y con 0 emisiones de formaldehídos. Por cierto, si tu vecino de al lado no te deja dormir por la noche, cambia tu cabecero por uno tapizado y notarás la diferencia.

Revestimiento de madera

Lo reconocemos: somos fan de la madera en el hogar. Por eso, revestir paredes o techo con ella es una idea que nos encanta y no solo por su poder decorativo, sino porque estamos ante uno de los materiales más aislantes, cuya superficie absorbe el sonido, logrando aislar acústicamente la estancia. Como en este proyecto de DOM Arquitectura realizado en madera, lo que mejora su aislamiento, ya que se su conductividad es de las más baja, cerca de un 0,13.

Baño a prueba de bajantes ruidosas

Muchas veces, el ruido más incómodo está donde menos te lo esperas o donde te lo esperas, pero no quieres escucharlo. El de las bajantes es uno de ellos, casi imperceptible durante el día con el trajín de la casa que cuando llega la noche se deja notar y bien: unos 50dB (equivalente a una charla entre amigos). Sin embargo, este molesto ruido puede reducirse a unos 30db, si se aísla la tubería. Aunque lo idóneo es pensar en ello, mientras se construye la casa, también puedes aprovechar una reforma en el baño (este de Terratinta Group) para llevar a cabo esta obra.

Las ventanas

Las ventanas son uno de esos ‘agujeros negros‘ por los que se escapa el calor y entra el ruido. Por eso, debes contemplar la opción de cambiarlas por unas nuevas con perfilería y acristalamiento idóneos, ya que, aunque se trata de un importante desembolso, es una inversión de futuro: según habitissimo, reducirá el consumo energético en, al menos, un 30%. Estas de Rehau son un buen ejemplo de ello, además de por sus propiedades aislantes por su gran estanqueidad al agua y por su resistencia antirrobo. Por cierto, si son relativamente nuevas y no quieres renovarlas, no olvides proteger el cajón de las persianas, ya que es uno de los puntos por donde más ruido entra.

Vestidas adecuadamente

Los textiles de una habitación, igual que los muebles, pueden ser buenos aliados a la hora de reducir el ruido de una estancia. Las cortinas son clave en esta tarea, ya que impedirán que entren del exterior, creando una especie de ‘caja’. Eso sí, para que funcionen, deben ser de tejidos gruesos, de tamaño XL para que cubra bien la ventana y con bastante cantidad de tela, como estas de Morris & Co. (en Gancedo). Las de terciopelo (un clásico a prueba de modas) son una buena elección. Además, evitarán que el sol se cuele sin filtros, reduciendo, al mismo tiempo, los grados.

Cortinas acústicas

Si quieres asegurarte de que el ruido no pase por tus ventanas, las cortinas acústicas son tu mejor opción. Se instalan como una clásica, pero permiten, gracias a una composición específica, reducir la circulación sonora. Disponibles en algodón grueso, terciopelo o tejido aislante, pueden confeccionarse de tres a siete capas, siendo más eficientes cuantas más capas lleven. Así, un modelo de tres capas reduce la contaminación acústica alrededor de 7 dB, mientras que uno de siete, alrededor de 18 dB.

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